
Presentación de «Hablar no es lo mismo que monologar. Teoría, Técnica y Práctica de Dramaturgia del Monólogo y del Unipersonal»
25 de noviembre de 2025
El 1 de diciembre se abrió la inscripción para tres cursos que dictaré en febrero del 2026 en el Centro Cultural Ricardo Rojas
25 de noviembre de 2025«No hay más oscuridad que la ignorancia». William Shakespeare.
Es una obra de teatro inmersivo con formato único creada, escrita y dirigida por Cecilia Propato que toma el universo Shakespeareano desde una mirada contemporánea, atemporal con un enfoque hipertextual.
El concepto de puesta en escena de «¿Querés ser feliz o tener razón?: Mundo Shakespeare» parte de la idea del laberinto hamletiano a través de un diagrama espacial en donde hay veinte boxes en los cuales están alojados más de veinte intérpretes (porque en algunos boxes como en el de las brujas hay 3 actrices, por ejemplo) que a través de micromonólogos escritos en prosa poética por Cecilia Propato encarnan a personajes tomados de algunas piezas de William Shakespeare -como “Hamlet”, “La tempestad”, “Sueño de una noche de verano”, “Romeo y Julieta”, “Macbeth” y “Otelo” – reintepretados por la artista- como Hamlet, Gertrudis, Ofelia, Polonio, Claudio, Laertes, Horacio, Miranda, Calibán, Próspero, Macbeth, Lady Macbeth, Otelo, Désdemona,Yago, Julieta, Romeo, La Nodriza, las tres brujas, Shakespeare, Anne Hathaway, esposa de Shakespeare y los tres comediantes etc.
El espectáculo plantea un mundo inmersivo dividido en dos universos Montescos y Capuletos en donde hay un entrecruce de elementos renacentistas y medievales. Quien saca la entrada le toca la M o la C y puede ver tres micromonólogos del lado que le tocó al estilo de “elige tu propia aventura”. A su vez hay situaciones que acontecen en un espacio común en donde por ejemplo hay un baile denominado de La Peste.
Las espectadoras y los espectadores están en libre circulación, y pueden comer y tomar mientras transcurre la obra tal como sucedía en la época isabelina y concretamente en el Teatro del Globo.
En cuanto a la estética la autora y directora se basó por un lado en la pintura de Sir John Everett Millais y de John William Waterhouse y, por otro lado, y en contraposición abordó el universo barroco y saturado de El Bosco y de Eugène Delacroix.


